El aire que no descansa propone una sesión de escucha en directo construida a partir del archivo, los textos, las músicas y la reinterpretación de la memoria de Federico García Lorca. La propuesta busca crear una banda sonora imaginaria para Lorca, utilizando diferentes materiales sonoros como punto de partida para que cada oyente construya sus propias imágenes, paisajes y escenas.Durante la sesión, Marcos Carnero mezclará y manipulará en directo distintos materiales —discos de pizarra, vinilos, grabaciones, sintetizadores y otros documentos sonoros— a través de un equipo original de alta fidelidad Altec Lansing A7 Voice of the Theatre, acompañado de electrónica analógica y equipo valvular. Un sistema de grandes dimensiones, concebido originalmente para cine y teatro, cuya particular manera de proyectar el sonido permite experimentar la escucha también físicamente: no solo oír el sonido, sino sentir cómo ocupa y mueve el espacio.El público podrá tumbarse y dejarse llevar por una escucha atenta, sin imágenes proyectadas, dejando que sean los propios sonidos los que las generen. No se trata de recuperar una voz de Lorca que no conservamos, sino de evocar su universo a través del archivo y de nuestra imaginación, construyendo entre todos una película que solo existe en el espacio mental de quien escucha.La actividad está organizada por el Festival Jóvenes Realizadores en colaboración con el Centro Federico García Lorca, y plantea un encuentro entre cine, archivo y experimentación sonora: una experiencia en la que la ausencia de imágenes se convierte precisamente en una invitación a imaginarlas.Fotografía de Patricia Conor.